Café colombiano: una tradición que se disfruta de muchas formas
Conoce el café de Colombia y descubre las distintas formas de disfrutarlo, sus tradiciones, territorios y costumbres alrededor de una taza.

El café colombiano es protagonista de encuentros, conversaciones y momentos que hacen parte de nuest cotidianidad. En este artículo descubrirás las distintas formas en las que disfrutamos el café, desde las preparaciones y momentos del día en los que suele acompañarnos hasta algunos de los alimentos con los que compartimos una taza. Descubre un recorrido por una tradición que t se disfruta en compañía y que está presente en diferentes momentos de la vida de los colombianos.
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El café colombiano: una tradición que nos identifica

Si te preguntas porque es tan especial la tradición cafetera en Colombia es porque detrás de cada taza hay personas y territorios que hacen posible que el café llegue a nuestras mesas. La labor de las familias cafeteras y de las comunidades que viven en las zonas donde se cultiva, hace que esta bebida esté vinculada con los paisajes rurales y con las dinámicas de los territorios cafeteros. Por eso, hablar de café colombiano también es acercarnos a quienes lo cultivan y a las historias que se construyen alrededor de esta actividad.
Una taza, muchas formas de tomar café en Colombia

En Colombia, el café se disfruta de distintas maneras y hace parte de diferentes momentos de la vida cotidiana. Aunque el tinto es una de las formas más conocidas de tomarlo, también están el perico, el pintadito y el tinto campesino. Por eso, hablar de las clases de café en Colombia también significa hablar de nuestra cultura y de las formas en que compartimos esta bebida.
Tinto: el café que acompaña cualquier momento
El tinto es una de las formas más tradicionales de tomar café en Colombia. Así se conoce al café negro preparado solo con agua y café molido, y puede encontrarse desde el desayuno hasta diferentes momentos del día. Suele tomarse en las mañanas o en una pausa durante el día.
Perico: café con leche al estilo colombiano
Esta forma de tomarlo hace parte de las distintas maneras en que disfrutamos el café y es reconocido en diferentes ciudades del país. Pedir un perico puede ser también una manera sencilla de acompañar un encuentro con familiares o amigos.
Pintadito o cortadito: una taza con un toque de leche
El pintadito es otra de las formas de tomar café que encontramos en Colombia. Se trata de café filtrado al que se agrega un poco de leche, lo que le da un sabor más suave que el tinto. En algunos lugares también se conoce como cortadito.
Tinto campesino: café con sabor a tradición
El tinto campesino es un café tradicional colombiano, preparado con café molido y panela, que se cocinan juntos para obtener una bebida suave, dulce y aromática, típica de las zonas rurales del país.
Más allá de su preparación, el café está presente en muchos momentos de la vida cotidiana. Es común que al llegar de visita a una casa te reciban con un tinto o que una conversación esté acompañada de una taza de café. Puede acompañar el desayuno, unas onces o una pausa durante el día, junto con arepas, panes, almojábanas y amasijos, presentes en diferentes costumbres gastronómicas del país.
Café de origen: diversidad que nace en nuestros territorios

Y así como existen distintas formas de disfrutarlo, el café colombiano también se caracteriza por la diversidad de los territorios donde se cultiva. Colombia cuenta con seis cafés de origen reconocidos: Cauca, Nariño, Huila, Santander, Tolima y Sierra Nevada. Detrás de cada uno están las familias y comunidades cafeteras que cultivan el grano. Esta diversidad también hace parte del Paisaje Cultural Cafetero, donde el cultivo del café está ligado a las costumbres, los paisajes y las formas de vida de sus comunidades.
En Colombia se cultiva principalmente café de la especie arábigo, reconocida por producir cafés suaves y de alta calidad. Entre las variedades cultivadas en el país se encuentran Típica, Caturra, Colombia, Castillo y Tabí. Por eso, hablar de café arábigo y de café de origen es hablar también de la diversidad que existe detrás de una taza de café colombiano: distintos territorios, variedades y comunidades que hacen parte de nuestra tradición cafetera.
¿Y tú cómo tomas el café?
Desde un tinto hasta un perico, un pintadito o un tinto campesino, en Colombia existen distintas maneras de disfrutar una taza de café. Cada una refleja preferencias, costumbres y momentos que hacen parte de nuestra vida cotidiana y de la relación cercana que hemos construido con esta bebida. Con más azúcar, con menos leche o simplemente como cada quien lo prefiera, el café colombiano nos acompaña, nos reúne y nos recuerda que detrás de cada taza hay una parte de nuestra cultura, nuestros territorios y nuestra identidad.
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